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El Dorado: El secreto del Braulio Carrillo

By abril 23, 2019 12 Comments

Durante años, me cuenta Gallardo que, uno de sus grandes sueños era entrar al bosque de niebla, cerca de la ruta 32, en el cruce del río Sucio con el rio Blanco y tocar esas aguas doradas.

Desde el puente, los locales dicen que el río en cierta época se tiñe de dorado y que no es sucio. Le dicen- el río Dorado.

Mi equipo se preparó y decidimos entrar al costado izquierdo del río y llegar hasta la famosa catarata GRAN TERMAL.

El nombre del Sucio es injusto, el rio no está sucio y su color es único en el mundo, el rio se va tiñendo de anaranjado desde sus inicios en los grandes cañones del volcán Irazú, y su origen se cree que es termal.

Nos tocaba averiguar este misterio y atravesar los campos kilométricos de arena y piedra del río.

En la arena, huellas de danta por todos lados. Los pumas y sainos caminan por estas arenas, pero también encontramos un campamento de cazadores, con basura, un plástico nuevo, ollas de metal y huesos de animales cazados.

“Huellas de danta hacia el bosque”

Seguimos nuestro camino, el objetivo era claro: La Gran Termal.

Las paredes del río dorado son gigantescas y recolectar agua de las cataratas se vuelve algo hermoso.

El color es de otro mundo, brilla con la luz del día y tiñe las botas y la ropa de colores brillantes. Aquí se ven piedras de todos los colores, moradas, amarillas, rojas, blancas y mucha pirita.

De pronto….

El rio desaparece, y no sabemos que hacer, el rio entra entre dos grandes montañas impenetrables. Ahora, empieza a llover y tenemos que tomar una decisión.

 

“Vista del final del río Sucio”

Era hora de vencer los miedos y entrar a lo desconocido, sin saber si llegaríamos a salir, un momento tenso. No paraba de llover y el caudal del río aumentaba.

No hay vuelta atrás, decidimos entrar.

” Puerta hacia el dorado”

Aquí empieza la aventura, y a Gallardo le dió tendonitis en la rodilla. Estábamos comprometidos.

A la segunda vuelta el estrecho cobra vida y cascadas de aguas frías adornan El Dorado.

El brillo del río es impresionante, brilla en las paredes de piedra volcánica y todo se ve dorado. Es profundo y todavía no para de llover. Pensamos que estamos por salir pero las cosas se empiezan a complicar.

Vuelta tras vuelta, el estrecho no acaba.

Los metros se vuelven kilómetros y ya llevamos mas de una hora aquí adentro.

 

De Pronto, un claro, creo que ya estamos afuera. Y otra vez la montaña nos engaña, apenas vamos por la mitad y llevamos dos horas. Estamos comprometidos y a la merced de la lluvia, que no se detiene.

La catedral, el lugar mas profundo De El Dorado.

 

Vista de las entrañas del río sucio

El peligro es opacado por la belleza de las formaciones de roca. Paredes de mas de 50 metros de altura hacen un interior oscuro y ruidoso. El río dorado le da vida a esta oscuridad, tiene su propio brillo!

Seguimos la aventura en este tunel interminable, de pronto, la lluvia se detiene.

La luz ilumina el cañon y nos da un pequeño aliento de esperanza.

sección ” Los arcos”, El Dorado

sección ” La lluvia”, El Dorado

” El tunnel”

” Los rápidos”, El Dorado

” La luz” la ultima parte del estrecho, esta casacada es el final.

 

 

Salimos al atardecer. Fue terrible y era hora de acampar en los playones del río, esperando a que el rio no creciera más. La tendonitis de gallardo había empeorado y una lesión era inevitable. El equipo de 4 estábamos agotados, era hora de dormir, y el Belga nos obsequió unos chocolates que subieron la moral.

 

El amanecer fue la perfecta señal de poder llegar a nuestro objetivo pero nos tocaba caminar. Levantamos campamento y caminamos todo el día.

A medio camino encontramos esta catarata sin nombre, que el belga se fue a explorarla. Una catarata de extrema belleza.

A pocas horas de la catarata logramos ver el objetivo: La Gran Termal.

“Catarata Gran Termal”

Seguimos una pequeña pica de cazadores y llegamos este punto. Donde el conjunto termal se aprecia de una manera única.

Tres cascadas de origen termal y piedras moradas con rojo. En un ambiente ácido y de muchísima vida.

Subimos a la grande con técnicas de escalada, luego bajamos a rapel.

Empezó a llover y llegamos de noche al campamento.

El objetivo fue conquistado, pero en los vuelos vimos algo mas grande. Ahora tenemos otro objetivo, uno más hermoso que se encuentra perdido en el cañon del río sucio.

El regreso de 2 días fue pesado, pero logramos salir y poder contar la historia de El Dorado.

 

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